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La lucha contra la violencia de género podría ayudar a contener el VIH/SIDA en el África Austral

El término violencia de género abarca todo tipo de violencia física, sea sexual o no, y de abuso emotivo que se basan en las diferencias de género. Dentro de esta definición de la violencia de género también incluimos los distintos tipos de abuso sexual de menores, y reconocemos que quienes lo ejercen pueden ser tanto hombres como mujeres.

A pedido del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (UNAIDS) CIET realizó una revisión sistemática de la literatura académica sobre el vínculo entre la violencia de género y el VIH y el SIDA en 2008. Llegamos a la conclusión de que combatir la violencia de género podría tener un efecto positivo sobre la epidemia de VIH, siempre y cuando se tomen en cuenta el concepto completo y los mecanismos que a largo plazo ponen en riesgo de VIH y SIDA tanto a las víctimas como a sus agresores.

El estudio se concentró sobre la relevancia que tenían los resultados con las políticas, pero se buscó literatura de todo el mundo.

Actualmente, una cantidad considerable de literatura académica vincula la violencia de género con la infección de VIH. La violencia sexual puede ser una causa directa de infecciones de VIH, ya que la abrasión traumática y la falta de lubricación aumentan el riesgo de transmitir el virus. A su vez, la violencia de género también aumenta el riesgo de transmisión de VIH/SIDA de manera indirecta, ya que aumenta la probabilidad de que las víctimas y sus agresores tengan conductas sexuales de alto riesgo. Varios estudios han demostrado que la gente que ha sufrido abuso sexual durante la infancia tiene mayores probabilidades de ser VIH-positiva y de tener conductas de riesgo; la revictimización acrecienta el riesgo de infección y transmisión.

Quienes cometen actos de violencia de género tienen un riesgo particularmente alto de contraer el VIH, ya que tienen mayores probabilidades de tener relaciones sexuales forzadas sin ningún tipo de protección con personas que ya han sido víctimas de la violencia sexual, y que por lo tanto tienen mayores posibilidades de estar infectadas. Si se tiene en cuenta a los  agresores y a las víctimas de la violencia de género, es posible que hasta una tercera parte de la población del sur africano forme parte del círculo vicioso de violencia de género, VIH y SIDA.

Unos cuantos ensayos han demostrado disminuciones exitosas en los niveles de violencia de género y sus consecuencias sobre el riesgo de VIH. A través de intervenciones para apoyar a supervivientes de la violencia de género para que se recuperen, mejorar sus habilidades para negociar, y aumentar los niveles de uso de preservativos es posible reducir su riesgo de infección de VIH (prevención secundaria). Los grupos de apoyo mutuo, la educación, el asesoramiento psicológico y la adhesión al tratamiento antirretroviral pueden reducir el contagio de parte de supervivientes de la violencia de género que han sido infectados (prevención terciaria).

La lucha contra la violencia de género podría tener un efecto positivo sobre la epidemia de VIH. Los sectores responsables por las políticas de prevención del SIDA deben reconocer:

  • el concepto completo de la violencia de género;
  • lo que la violencia de género implica directa e indirectamente para la prevención del VIH;
  • la importancia de las dinámicas de los agresores;
  • que los problemas complejos requieren intervenciones complejas;
  • que los programas de prevención del VIH deben incluir esfuerzos por reducir la violencia de género.

A corto plazo, los recursos nacionales tendrían que emplearse para configurar acciones relevantes a nivel local con el objetivo de reducir la violencia de género y sus efectos sobre el VIH/SIDA. Estas acciones deberían implementarse en varias etapas para poder medir el progreso y hacer los ajustes necesarios. Las intervenciones efectivas probablemente incluyan un componente estructural, como el acceso directo a créditos o ganancias, y un componente de concientización que abarque a los supervivientes de la violencia de género, sus posibles víctimas y sus perpetradores.

La revisión de la literatura académica se realizó en diciembre de 2008 en la revista AIDS:

Andersson N, Cockcroft A, Shea B. ‘Gender-based violence and HIV: relevance for HIV prevention in hyperendemic countries of southern Africa’. AIDS. 2008; Diciembre de 22 Suppl 4:S73-86. Disponible en: http://www.the-eis.com/data/literature/Gender_based_violence_and_HIV__relevance_for_HIV.7[1].pdf